DENSA MATERIA VS. SUTIL ESPÍRITU

   Llegados a este punto en este Blogger toca reintegrar todo lo expuesto desde el paradigma de un debate que integre los dos aspectos que se confrontan parcialmente entre sí y que son las acciones dirigidas a la acumulación de materia y las acciones dirigidas a ayudar a nuestro Alma en la construcción de nuestro Espíritu. Cabe recordar que como hemos visto durante el Blogger las cosas no son blancas o negras sino que existe un importante elenco de grises que enriquecen nuestra existencia terrenal, es decir, habrán acciones dirigidas a acumular materia que entrenen mejoren la idiosincrasia de nuestro Espíritu y acciones circunscritas al perfeccionamiento de nuestro Espíritu que nos proporcionen acumulación de materia.

   Pero sí que es verdad que hoy en día la sociedad, en la mayoría de casos, nos juzga por la cantidad de riqueza que poseemos y, como consecuencia de esto, nosotros mismos buscamos el reconocimiento social y la validación de nuestro entorno tratando de demostrar nuestro poderío económico. Esto hace que se nos olvide la otra cara de la moneda y es nuestro progreso espiritual durante la presente existencia terrenal y que como hemos mencionado en este Blogger, de este progreso depende el alimentar al Alma con la práctica y refinamiento de virtudes que permitan a esta construir un Espíritu digno de superar la evaluación a la que se someterá en el Mundo Intangible. De esta evaluación, entre otras cosas, dependerá que consigamos ascender al plano superior de existencia o Mundo Intangible.

   Por lo tanto, si nos vamos convenciendo de que la materia que acumulemos no se salvaguarda durante la progresión de nuestras existencias terrenales, es decir, lo que tenemos no nos lo llevaremos a nuestra futura reencarnación, nos damos cuenta de que el verdadero progreso inter existencial solo se da en el plano espiritual ya que el Alma si que contribuye al constructo del Espíritu a través de las acciones que perfeccionan nuestras virtudes o desarrollan nuevas durante las distintas existencias terrenales de las que vamos a disfrutar.

   Y es aquí donde podemos hablar del Despertar Espiritual, es decir, cuando verdaderamente interiorizamos lo expuesto en el anterior párrafo y, que dicho en otras palabras, se puede progresar en el plano espiritual tanto si nuestro objetivo vital es acumular materia o enriquecernos lo máximo posible o si nos dedicamos a extender nuestras virtudes hacia nuestro entorno independientemente de si conllevan para nosotros un beneficio material.

   Pero el problema viene cuando, centrándonos en la acumulación de materia, esta acción puede provocar (casi siempre lo hace) en nosotros varios fenómenos entre los que procedo a resaltar unos cuantos:

   1.-La relajación en nuestro progreso espiritual al caer en las mismas rutinas desprendidas de la gestión de nuestros ingresos y patrimonio.

   2.- El sumergimiento o aislamiento en una burbuja vital que nos rodee de gente de nuestro nivel adquisitivo perdiendo de vista las diferentes realidades de la sociedad y apagando nuestra interacción con estas que son las que potencian la toma de decisiones y la implementación de acciones que refinan nuestras virtudes y, por tanto, nuestro Espíritu.

  3.-La afectación del nuestro plano psicológico derivado de tener que proteger y salvaguardar nuestros intereses económicos y toda la materia acumulada durante nuestra vida desencadenando que nos obcequemos en lo que tenemos y no en lo que somos capaces de llegar a ser espiritualmente hablando.

   Al final hay que valorar si poseemos a la materia bajo nuestra propiedad o es esta materia la que nos posee a nosotros. Hay que hacer una valoración de este tema en profundidad y abrirse a la opción de vivir ligeros de equipaje, algo que nos permite interaccionar con muchas más realidades, extender nuestras virtudes en todas las direcciones, empatizar con la inmensa mayoría de la población y, en definitiva, ayudar al Alma en su tarea primordial que es el construir un Espíritu digno de superar la evaluación a la que se someterá en nuestra Esfera de Existencia en el Mundo Intangible conocida como Edén.

   Recuerda, acumular materia no está mal siempre que no nos haga perder de vista que lo importante es desarrollar nuevas virtudes y refinar las que ya hemos demostrado que manejamos. Quizás gestionando la materia que poseemos desde otro paradigma, esta acelere nuestro progreso espiritual y la construcción de nuestro Espíritu que provoque nuestra ascensión al plano superior de existencia o Mundo Intangible. Quizás la clave esté en situarnos en el camino de en medio para generar sinergias entre ambos polos: la densa materia y el sutil espíritu ¿Qué opinas?

   PD: Por cierto, la próxima Entrada de este Blogger será muy especial ya que constituirá la número 200. No te la pierdas!

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